Un llamado para una nueva organización:

Latinx Socialistas de América

Recuerdo siendo un muchacho de 12 años atrapado en una violenta trifulca entre la policía y una marcha de trabajadores. Gases lacrimógenos llovieron del cielo y junto con otros, tratamos de escapar del conflicto. Recuerdo que al terminar la protesta pasamos por las mismas calles y mirando en el suelo vi un gases lacrimógeno vacío.

 

Lo levanté, aún estaba tibio.

 

Ese momento sería la primera vez en mi vida que tenía algo en las manos con esta esta famosa frase: “Made in the US”.

 

La primera vez que tuve en mis manos algo hecho en los Estados Unidos fue una herramienta de represión del Estado contra mi pueblo. 

 

Así como millones de Latinx yo viví años tumultuosos en mi país. Pude ver como las políticas neoliberales destrozaban nuestra economía, creaban más pobreza, incentivaban la corrupción y reprimían violentamente opiniones diferentes. Al mismo tiempo, Latinx viviendo en los Estados Unidos luchaban contra la discriminación y las pobres condiciones laborales. Después de todo, fue el Programa Bracero que atrajo trabajadores de México solo para encontrarse con sueldos bajos y condiciones de trabajo miserables, políticas como el Programa Bracero se iniciaron antes de mi tiempo y habían atraído a trabajadores de México, que luego se encontrarían con salarios bajos y condiciones de trabajo miserables.

 

Muchos años pasaron y terminé viviendo en los Estados Unidos, donde aprendí que al igual que en el mío, hay gente buena y mala. Pero también pude entender que la educación, los medios de comunicación, la música y las películas, son un constante programa de adoctrinamiento.

 

Aprendí que el “Socialismo” había sido demonizado por una sociedad enceguecida por un capitalismo que mantiene su mente secuestrada y sus vidas esclavizadas por deudas..

 

La desinformación ha alcanzado niveles sin precedente y ese es el primer problema que debemos solucionar.

 

Actualmente, americanos de origen Latino cuentan por aproximadamente 18% de toda la población de los Estados Unidos, siendo la minoría más grande de este país. Está proyectado que para el año 2050 seremos el 30% de la población y es muy probable que para el año 2075 ya sobrepasemos a los “blancos” como la mayoría en este país. Esta es una realidad que ya se puede ver en muchas escuelas en ciudades como Los Ángeles, New York, Chicago o Miami. Los Latinx estamos literalmente cambiando la cara de este país y en un poco más de medio siglo, esa cara pasara de ser un George Washington a un más colorido Moctezuma o un Tupac Katari. Es imposible negar que los Latinx jugaremos un papel fundamental en el futuro de este país y por lo tanto del mundo entero.

 

Estos hechos traen consigo una responsabilidad enorme, una responsabilidad que debemos aprender a afrontar: nosotros como Latinx debemos comenzar a jugar un papel protagónico en las decisiones políticas, sociales y económicas de este país, nuestro país.

 

Para que esto ocurra, debemos comenzar a diseminar ideas novedosas, revolucionarias y atrevidas, ideas que puedan cambiar el mundo. Durante cientos de años hemos visto lo que Capitalismo tiene para ofrecernos: guerra, destrucción del medio ambiente, pobreza y riqueza extremas, racismo, fascismo, colonialismo, desigualdad y apatía. Algunos dicen que no es así, que el capitalismo con regulación puede ser bueno, puede ayudar a crear una clase media próspera. Pero como nos enseña la historia eso ya se intentó, y falló.

 

En los años 30 el presidente Roosevelt apaciguo al país con reformas que fueron históricas, pero no trascendentales. Reformas que beneficiaron a la creación de una clase media mayoritariamente blanca mientras ignoraba el sufrimiento de otros grupos étnicos y/o razas, dentro y fuera de los Estados Unidos. Se impuso regulaciones e impuestos, con el objetivo de que una depresión y desigualdad económica como la vivida en esa época jamás se repita, pero estas regulaciones e impuestos no funcionaron. Si algo nos han demostrado estas décadas de keynesianismo, es que el capitalismo no puede ser controlado con regulaciones o impuestos.

 

Aun con cien cadenas sobre su cuello el capitalismo, poco a poco, lentamente levantó una a una esas cadenas, se liberó y es hoy más voraz que nunca.

 

Las luchas que un modelo hambriento de poder como el capitalismo traen no son nuevas para nosotros. Aunque somos increíblemente diversos, enfrentamos los mismos desafíos. Desde los mapuches en el sur, hasta los zapatistas en México, todos nuestros territorios han sido sometidos a opresión económica, política y social. Hoy en los Estados Unidos, enfrentamos los mismos desafíos con dinámicas o matices ligeramente diferentes. Estas dinámicas bajo el capitalismo han dado forma a la evolución de la existencia latina en este país, y no para mejor.

 

En el siglo XVIII, con tierras recién adquiridas por medio de guerras y tratados de México, es decir, Texas, Arizona, California, Nevada, Utah y partes de Nuevo México, Colorado y Wyoming, también miles de mexicanos se convirtieron en "estadounidenses". Estas personas fueron tratadas como ciudadanos de segunda clase, sufriendo segregación y linchamiento con el trasfondo de la explotación inhumana de su fuerza laboral. 

 

Sin embargo, los mexicanos continuarían demostrando a los colonizadores Americanos que saben cómo luchar. En los años 60, el Sindicato de Trabajadores Agrícolas Unidos exigió dignidad en los campos y ganó con un rugido de “Huelga”. Más de una década antes de exitosa decisión de Brown v. Board of Education de 1947, Mendez v. Westminster puso fin a la segregación de niños en edad escolar en el sistema escolar de California al dictaminar que las escuelas "separadas pero iguales" violaban la Decimocuarta Enmienda de la cláusula de igual protección.

 

El colapso de 2008 es la última muestra que el capitalismo es un sistema económico insostenible, un sistema en el que los seres humanos pasan a ser números en un libro contable y el gobierno un intermediario en el saqueo de los recursos del pueblo en favor de la plutocracia que lo controla.

 

La catástrofe del cambio climático es otra muestra más que el capitalismo es un sistema de producción que no respeta la vida misma ni el delicado balance que permite a nuestra especie vivir en este planeta. 

 

El resurgimiento del fascismo, el racismo y la xenofobia es otro síntoma de un sistema capitalista en frenesí. 

Aun con estos obstáculos monumentales, este contexto histórico presenta una oportunidad única para aplicar un sistema diferente, un sistema nuevo, un sistema humano, moral y eficiente. 

 

No repitamos el mismo error, no tropecemos en la misma piedra...

No caigamos en la falacia de un “capitalismo regulado”...

No dejemos escapar una nueva oportunidad...

 

Es por ello que ha surgido una necesidad histórica de educar, difundir y defender los principios socialistas entre los Latinx. Principios claramente establecidos por Karl Marx y otros intelectuales socialistas — siendo uno de los más importantes que los trabajadores deben tener el control de su propio trabajo y de todos los beneficios que se producen — han sido tergiversados e inclusive dogmatizados por muchos en la “izquierda” hasta el punto que algunas interpretaciones han llegado a la categoría de una cuasi-religión.

 

Muchos, y me incluyo, creímos que socialismo era nada más que la transferencia de los medios de producción al Estado. Sin embargo, una vez más la historia nos mostró lo erróneo de esta y otras interpretaciones. Grandes superpotencias, así como pequeños países que, buscando la promesa socialista de igualdad y democracia, cayeron en la burocracia, la ineficiencia y la corrupción del sistema capitalista. Debemos recordar que la idea del Estado como el dueño de los medios de producción, no es más que otra forma de capitalismo: el Capitalismo de Estado.

 

El Capitalismo de Estado traiciona la idea fundamental del socialismo. Simplemente reemplaza a los capitalistas privados por capitalistas burócratas, sin modificar la verdadera relación productiva que hace posible al Socialismo: que los trabajadores sean dueños y responsables de los medios de producción de una forma democrática. Este error, repetido numerosas veces durante el curso de la historia ha significado que gobiernos algunos autoritarios, ineficientes y corruptos, puedan escudarse en una retórica socialista falsa. También ha facilitado la intervención y la guerra económica del capitalismo, apoyando la desestabilización y colapso de muchos otros intentos honestos de alcanzar una sociedad Socialista. Por esta y otras razones esos gobiernos basados en el capitalismo de estado no prosperaron.

 

Una sociedad socialista debe ser construida desde abajo por el pueblo, no desde arriba por un gobierno. Como Marx explicó, una vez que la base popular exista; una superestructura, de la que el gobierno es parte, es inevitable. 

 

Es por ello que el concepto de Poder Dual es tan importante. 

 

Los socialistas no solo debemos apuntar a obtener el poder político a través de elecciones que, en la actualidad, están diseñadas para mantener la hegemonía de los partidos capitalistas. Más bien debemos afrontar una estrategia novedosa, la de empoderar a nuestras comunidades con la creación, mantenimiento y mejora de instituciones socialistas como por ejemplo federaciones de cooperativas de trabajadores.

 

La cooperativa de trabajadores debe ser uno de los instrumentos fundamentales en el desarrollo de una base económica que ofrezca raíces fuertes y frutos abundantes para una futura sociedad Socialista. Las cooperativas, como bien lo menciona el Profesor marxista Richard Wolf, son una parte importante en la “cura” del capitalismo. Las mismas ofrecen la oportunidad de crear medios de producción que pertenezcan a los mismos trabajadores y las comunidades a las que pertenecen, y al mismo tiempo son espacios totalmente democráticos. Cooperativas de trabajadores emplean el voto de cada empleado en las decisiones fundamentales: que producir, como producir, cuando producir y qué hacer con las ganancias de la producción. Desde un punto de vista interno, esto las convierte en opuestos diametrales de las empresas capitalistas, donde las ganancias para los dueños solo pueden ser generadas por la usurpación de la plusvalía producidas por los trabajadores, al mismo tiempo que estos no tiene ningún poder de decisión sobre la empresa.

 

Sin duda este tipo de cooperativas serian de gran éxito dentro de la comunidad latina aquí en los Estados Unidos, especialmente considerando nuestro profundo compromiso con el trabajo duro, honesto y responsable. Estas cooperativas son un primer paso real y concreto hacia la construcción de un modelo socialista que reemplace al capitalismo y su codicia.

 

Al principio de esta revolución no necesitamos un gobierno, leyes, o bancos “socialistas”.

Necesitamos de nuestro trabajo y el compromiso con nuestros ideales.

 

Este paso nos pondrá mas cerca de crear corporaciones democráticas (conectadas a través de federaciones), socializar la propiedad de la tierra, desarrollar instituciones financieras sin fines de lucro, cambiar nuestro modelo de salud y educación y finalmente permitir a la especie humana abandonar el arcaico modelo actual que solo busca la acumulación económica y de poder. Finalmente podríamos avanzar a una sociedad nueva, una sociedad donde el objetivo sea el bien común de los humanos y el medio ambiente. Una sociedad que desde sus cimientos sea verdaderamente libre y democrática.

 

Son este tipo de ideas que deben ser puestas al alcance de nuestra gente. Ideas que presenten soluciones claras a los problemas que hoy en día genera el capitalismo. Y los socialistas Latinx debemos trabajar para que estas ideas lleguen a nuestras comunidades, a nuestras familias y a nuestros corazones.

 

Al principio puede parecer un trabajo monumental: ¿Dónde empezar?, ¿Qué recursos podemos ofrecer? Sin embargo, ya existen organizaciones similares que han creado una gran cantidad de recursos, ejemplos y plataformas.

 

Una de estas organizaciones es Black Socialists of America.

 

Black Socialists of America comprende que el camino hacia el socialismo es un camino que un grupo no puede alcanzar solo, debemos caminar juntos. Ellos comprenden que el trabajo conjunto debe ser realizado en cooperación, igualdad y fraternidad. Que caminar juntos, hombro con hombro, significa que nadie esta delante ni detrás de nadie. Ellos entienden que solo juntos podemos tener éxito, y por esta razón dispuestos a cooperar en la creación de una organización de Latinx Socialistas de América completamente independiente, que se dedique a la difusión de esta información y recursos hacia la comunidad latina en los Estados Unidos y el mundo.

 

Esto no es algo nuevo.

 

Mucha gente en el pasado entendió que la solidaridad entre seres humanos es fundamental para el avance hacia una sociedad justa. 

 

Martin Luther King Jr. mantuvo contacto con líderes Latinx como César Chávez y trató de movilizar a los grupos Latinx para que participen en la Marcha de los Pobres antes de ser asesinados. Y sin la solidaridad y la eventual incorporación del Comité Organizador de Trabajadores Agrícolas (AWOC), compuesto principalmente por trabajadores agrícolas filipinos de Delano, la UFW no habría sido una fuerza formidable sostenida por la solidaridad. En el mencionado Mendez v. Westminster, la Asociación Nacional para el Avance de las Personas de Color (NAACP) presentó amicus curiae, uniéndose a la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC) durante su apelación. Thurgood Marshall, el abogado de derechos civiles que más tarde ganaría Brown v. Board of Education, ayudó a escribir este amicus curiae. También el Congreso Judío Americano y la Liga de Ciudadanos Japoneses Americanos presentó un amicus curiae. La Coalición Arco Iris entre los afro americanos con el Partido de las Panteras Negras, los Latinx con los Young Lords y los "blancos" con la Organización de Jóvenes Patriotas es otro ejemplo de cooperación interracial / multiétnica. Estos son ejemplos de solidaridad y trabajo conjunto de los que debemos aprender.

 

Nuestro mensaje debe ser claro e inclusivo: el Socialismo es trabajo de todos. No será fácil o rápido, pero definitivamente vale la pena todos nuestros esfuerzos.

 

Este es el tipo de solidaridad que nos puede ayudar a construir una sociedad justa; la idea que —en realidad, y a pesar del sistema actual de supremacía blanca — antes de blancos, negros o Latinx, somo seres humanos. Esta solidaridad no tiene por objetivo de minimizar las necesidades válidas de cada grupo y/o identidad, sino más bien que gente de diferentes procedencias se identifiquen profundamente, y trabajen juntos para solucionar sus necesidades.

 

La división es una estrategia capitalista y colonialista. Solo un socialismo humano, solidario y multiétnico/interracial puede hacer frente a un sistema capitalista que florece con la división, la desinformación y la discriminación.

 

Es por todo esto que considero, junto a otros camaradas Latinx, que este es el momento adecuado para lanzar una organización:

 

Latin@s Socialistas de América.

 

Nuestra gente debe conocer esta información.

 

El futuro de nuestras comunidades, el país y el mundo está en juego.

 

No podemos dejar pasar esta oportunidad.

 

Es hora de pasar a un movimiento activo y organizado que nos permita difundir el mensaje del Socialismo del futuro.

 

Si estás interesado en movilizarte conmigo y otros camaradas Latinx dentro de los Estados Unidos, por favor envíanos un email con una breve biografía y como te gustaría contribuir:

 

JoinLSA@protonmail.com

 

 

Por JP